Cómo cuidar de perros y gatos: lo que debes saber para atender a tus mascotas

Cómo cuidar perros y gatos

¿Así que has decidido adoptar tu primera mascota? ¡Enhorabuena! Recibir una mascota es abrir tu corazón a un ser que lo necesita: ellos ganan un hogar y seguridad, y nosotros un amor leal como pocos. Es un gran privilegio, claro, pero también una gran responsabilidad.

Como sabemos, los animales de compañía pasan a ser nuevos miembros de nuestra familia. Se convierten en los hijos, nietos y hermanos de todos en casa, tanto que a veces olvidamos que no son humanos. Pero que no te engañen: los animales tienen necesidades muy distintas a las nuestras. Por tanto, necesitan un trato especial.

Los consejos básicos de crianza de animales todos los conocemos: mucha paciencia, visitas frecuentes al veterinario, comida necesaria y mucho amor. Sin embargo, los perros y gatos tienen necesidades de salud y personalidad que pueden ser muy específicas. Si vas a adoptar a uno de ellos, es necesario que las conozcas para no ponerlos en riesgo.

Para ayudarte con todo esto, hemos creado esta pequeña guía para cuidar a tu primera mascota. Aquí hablaremos un poco de todo lo que hay que saber. Desde elegir la mascota que mejor se adapta a ti, hasta saber los cuidados que perros y gatos necesitan, y en qué se parecen y en qué se diferencian entre sí.

Guía para cuidar tu primera mascota

¿Cómo elegir entre un perro y un gato como mascota?

Primero lo primero. Si ya tomaste la determinación de abrirle las puertas de tu casa y de tu corazón a un amigo de cuatro patas, está muy bien. No obstante, puede que aún tengas problemas en elegir cuál es la mejor compañía para ti, un perro o un gato.

Los perros pueden ser más complicados que los gatos, así que hablemos primero de ellos.

1. Ventajas de adoptar un perro

Los perros son excelentes animales de compañía. Son fieles, sociables, protectores y fáciles de entrenar (si tienes la paciencia para ello). Ahora bien, tienen sus peculiaridades.

Lo primero que hay que entender es que nuestro estilo de vida debe adaptarse al de un perro. Ellos dan amor, pero demandan cariño y atención por igual. Si tu agenda es muy apretada, no eres de hacer mucho ejercicio al aire libre o viajas constantemente, lo mejor es que desistas de un amigo canino.

Otro factor a tomar en cuenta antes de adoptar a un perro es el espacio. Los llamados «perritos falderos» (pug, pekinés, pomeranio), esos eternos cachorros de poco tamaño, se adaptan fácilmente a los apartamentos y espacios pequeños.

Sin embargo, los animales grandes o los perros de tipo cazador o pastor (golden retriever, beagle, labradores o terriers) se sienten infelices en sitios reducidos. Si no tienes tiempo para sacarlos a pasear y corretear, sufrirán.

Cómo elegir una raza de perro

2. Ventajas de adoptar un gato

Los gatos, como hemos dicho, son un poco más sencillos. Se adaptan fácilmente a los espacios reducidos y son tan independientes que apenas notan que te vas de casa.

Esto no quiere decir que no se familiaricen contigo. Simplemente, valoran mucho su espacio. Te dan tu tiempo y te respetan, si tú los respetas a ellos.

Pero, ojo, que no todo es miel sobre hojuelas: algunos gatos pueden ser demasiado independientes, al punto que las personas muy afectuosas los consideran distantes o agresivos.

Si eres muy juguetón con tus mascotas, debes entender que tienes que dejar a tu gato tranquilo la mayor parte del tiempo. Si no, no lo pasará muy bien contigo.

Ventajas de adoptar un gato

Cómo cuidar de perros y gatos: algunos puntos básicos

Los perros y los gatos son muy distintos entre sí. De hecho, algunos gatos tienen tanta personalidad que no se parecen en nada ni a los de su misma raza.

Pese a todo, no podemos negar que son animales de compañía. Como tales, tienen algunos puntos en común, sobre todo en lo que se refiere a su cuidado más básico.

Si ya has elegido entre tener un perro o un gato (o ambos, si puedes, por qué no), estos son algunos cuidados básicos que deberás tener en ellos como mascotas.

1. Salud, cuidado veterinario y vacunación

Tres puntos básicos a la hora de cuidar un perro o un gato:

  • Vacunación.
  • Desparasitación.
  • Exámenes médicos

En todos ellos, en definitiva, es necesaria la intervención de un médico veterinario. Estas visitas deben ser al menos 3 en el primer año, y al menos 2 por año después de alcanzada la madurez.

Si un gato o un perro tienen menos de dos meses de vida y no han sido vacunados, lo mejor es mantenerlos alejados de otros animales.

Los planes de vacunación varían dependiendo de la raza, pero a partir de los primeros 45 días podemos llevar a los cachorros con el veterinario para comenzar este proceso.

La primera vacuna que un perro cachorro necesita es la del parvovirus (primeros 45 días). Después de la novena semana, necesitará protección contra moquillo canino, adenovirus tipo 2, leptospirosis y hepatitis infecciosa C. Posteriormente, una primera antirrábica (4 meses de edad).

Por otra parte, la primera vacuna de los gatitos debe ser la trivalente (panleucopenia, calcivirus y rinotraqueitis). Esta se aplica a los 2 meses de nacidos, con una segunda dosis 4 semanas después. La vacuna antirrábica se aplica, igualmente, a los 4 meses.

Así mismo, perros y gatos necesitan desparasitación constante. A partir de los 2 primeros meses de nacidos, deberías desparasitarlos por primera vez, con sesiones siguientes cada 3 meses.

Cuándo vacuna a un perro pequeño

2. Esterilización

Seamos honestos: todos amamos a nuestras mascotas. A futuro, claro, quisiéramos ver pequeñas réplicas suyas correteando por ahí. Sin embargo, debemos hacer lo más justo para ellos.

Las ventajas de la esterilización son muchas. Para empezar, disminuir los riesgos de un embarazo no deseado. Y es que, aunque no lo veamos, las tasas de abandono de animales de compañía son altas incluso en los países europeos. Y quienes sufren las mayores consecuencias son los pobres gatos y perros. Sobre todo estos últimos, que son un tanto más dependientes.

Dicho esto, la esterilización trae muchos beneficios a la salud de nuestras mascotas.

Castrar a gatos y perros machos los vuelve menos agresivos, menos territoriales (adiós, marcas de orina en muebles) y menos propensos a sufrir tumores e infecciones. Por otra parte, no podemos negar que puede tener algunos riesgos como mayor posibilidad de obesidad o hipotiriodismo, pero esto último ocurre en pocos casos.

Por su parte, la esterilización de perras y gatas trae muchos más beneficios. Hacerlo reduce el riesgo de tumores ováricos, quistes, embarazo psicológico, cáncer de mamas, leucemia y fugas de casa. Como se ve, es algo que deberíamos hacer sí o sí en algún momentos de sus vidas. ¿Pero cuándo?

Antes se pensaba que la mejor edad para castrar perros y gatos era a partir de los 8 meses. A esta edad ambas especies han alcanzado su madurez. Otros decían que era mejor esperar a que los machos fueran adultos, y perras y gatas alcanzaran su primer celo.

Todo esto quedó en el pasado. Ahora se sabe que nuestras mascotas pueden madurar naturalmente incluso si los castramos a los 2-3 meses de edad. Sanan más rápido y evidentemente se elimina el riesgo de embarazo en un celo no anticipado.

Ventajas de esterilizar perros y gatos

3. Hábitos de alimentación

Tanto los perros como los gatos necesitan buena cantidad de comida cuando son pequeños. Sin embargo, a medida que crecen las proporciones comienzan a variar.

Cuando se trata de un perro o un gato en etapa de crecimiento, se les puede dar alrededor de 3 porciones diarias de comida. Ahora bien, es necesario que midas las cantidades, especialmente en el caso de los perros, quienes son normalmente más ansiosos y menos hábiles que los gatos para distribuir su dosis de alimentos.

Una vez que nuestras mascotas dejan atrás su etapa de crecimiento, las dosis de comida deben disminuir para evitar que el exceso ocasione problemas de salud.

Para los perros, esto significa una o dos porciones máximas por día, suficientes para saciarlos pero no tanto como para sobrealimentarlos. Su alimentación es más flexible, admitiendo pienso y comida para perros con más grasa que proteína.

Por otra parte, los gatos pueden vivir bastante bien con dos dosis diarias de alimentación. Recuerda que se alimento para gatos con más proteína que grasa, o su estómago se irritará.

Todo esto, claro, no incluye los pequeños bocadillos como galletas para perros. Ellos se deben dar a modo de premio, pero solo al entrenarlos.

Cómo alimentar perros y gatos

4. Socialización

Muchas veces escuchamos historias de personas que «se han visto obligadas» a deshacerse de sus mascotas. Que si el perro era muy agresivo, que el gato no soportaba a nadie. Mascotas que dañan objetos sin razón o simplemente nunca se adaptaron a su entorno.

Las razones de que un perro o un gato mascotas sean «insoportables» pueden ser muchas. Dicho eso, la verdad es que en muchos casos este tipo de mascotas no fueron ayudadas a socializar de forma adecuada cuando cachorros.

Cuando hablamos de socialización de mascotas, nos referimos al proceso en que nosotros como sus dueños les damos las herramientas para relacionarse con su entorno. Los inducimos a que traten de forma correcta con otros animales, personas y cosas.

Al intentar hacer que nuestras mascotas socialicen entre sí, el grado de dificultad lo marcará la edad de ambos. Especialmente si traemos un animal nuevo a la casa, ya adulto, cuyas costumbres no conocemos, habrá que preparar todo muy bien.

Si se va a presentar a un perro y un gato, es necesario que sea cerca de una estructura alta a la cual el gato pueda trepar si se siente amenazado. Igualmente, el uso de una correa para el perro no está mal, pero esta no debe quedar muy apretada. No se deben sentir tensos.

En los primeros encuentros, nuestras mascotas no harán más que olerse. Se reconocerán a través del olor y luego se ignorarán. Estos encuentros poco trascendentes se repetirán durante las dos semanas siguientes. Es posible que se gruñan, pero no hay que darles demasiado importancia.

Luego de las primeras dos semanas, ambos animales estarán listos para iniciar la convivencia. Esta debe ser alentada por nosotros, con galletas, obsequios y caricias. Cuanto más agradable les hagamos la experiencia, mejor.

Cómo socializar perros y gatos

Consejos específicos para el cuidado de perros

Ahora que hemos hablado de las generalidades, es momento de ir a los específico. Te daremos algunos consejos específicos sobre cómo cuidar a tu perro. Lo haremos a modo de check list, para que no se te pase nada.

  • No es necesario bañarlo demasiado. Si está en condiciones limpias, con 4 veces al año es más que suficiente.
  • Cuando sea cachorro, espera al menos hasta el mes 6 para bañarlos. Puedes usar un secador y un paño al final, pero él aprenderá a secarse solo.
  • Una vez que haya recibido sus vacunas, sácalo a la calle varias veces al día. Esto facilitará la socialización con otras personas y animales.
  • Los huesos pueden servirle como juguete, para entrenar la mordida y absorber nutrientes. Solo procura que no sean huesos que se astillen, como los de pollo, para evitar roturas en el paladar. Los huesos de la rodilla son buena opción.
  • Procura que su comedero sea de cerámica o acero, para que al lavarlos queden realmente limpios.
  • Acostúmbralo a reconocer a los miembros de la familia por su olor. Ocasionalmente rocía un poco de tu perfume o el de tus familiares en el aire, o permítele familiarizarse con ropa usada.
  • Nunca lo premies o lo regañes cuando hayan pasado varios minutos de lo que sea que haya hecho. No entenderá a qué se debe tu cambio de actitud.
  • Por difícil que sea, no lo abraces demasiado. Esto lo estresa. Mejor acarícialo en el abdomen y la cabeza, y deja que te lama ocasionalmente: establecerán un vínculo emocional mejor.
  • Su temperatura es distinta a la tuya así que cuando sospeches de fiebre no lo toques, mejor usa un termómetro. Los niveles normales son de  37,5° C a 38,5° C.

Consejos para cuidar perros

Consejos específicos para el cuidado de gatos

Por último, hablemos de nuestros amigos felinos. Ellos son tan independientes que, por así decirlo, casi se cuidan solos. Esto es lo que debes tener en cuenta:

  • No hace falta bañarlo. Literalmente, nunca. Salvo que se ensucie bastante con lodo o algo similar, él sabrá hacerlo solo con su lengua.
  • Si quieres reducir el exceso de pelo caído en su piel, puedes cepillarlo ocasionalmente. Solo procura no excederte y que sea siempre con un cepillo de cerdas suaves.
  • Asegúrate de que vea su kennel constantemente. Lo verá como algo familiar y no sentirá miedo al llevarlo al veterinario.
  • Siempre que quieras ayudarlo a sentirse cómodo en un sitio, pon algo de mantequilla en su pata. Comenzará a lamerse. Para ellos, lamerse la pata es signo de comodidad y relajación a nivel inconsciente.
  • Si llega a mojarse y necesitas secarlo, usa siempre un paño y no un secador. Su piel es muy sensible y el secador de pelo puede quemarlos.
  • Todos los gatos son distintos, pero normalmente les gustan las caricias. Solo asegúrate de hacerlo en la cabeza y el lomo, y nunca en zonas sensibles como el abdomen, la cola o las patas.
  • Instala su cama en un sitio cómodo, de poca luz y pocas corrientes de aire. Preferiblemente, que sea en la habitación de un miembro de la familia.

Consejos para cuidar gatos